Luego de un año de trámites, de entrevistas, de test Psicológicos y de una espera que se hizo larga
Y de dos meses en que sólo esperaba descontar pronto cada día del calendario...
Llegué a Perú, una tibia noche, el avión aterrizó en Lima!
Me fueron a recibir los dueños de la Casa de estudiantes en donde viviría la estadía de mi intercambio: Medardo y Monique, dueños "Río Grande" (Nombre que recibe la casa de estudiantes de Intercambio)
Durante el camino, no hice más que mirar curiosa el paisaje urbano, que no me sorprendió, pues como toda capital es muy similar a cualquier otra.
Los días posteriores harían cambiar aquella primera visión, el centro histórico de Lima, con sus balcones y grandes construcciones coloniales, me harían pensar el haber retrocedido en el tiempo varios siglos antes.
Los meses posteriores me demostrarían también que si Lima es una ciudad hermosa, a veces, sólo a veces el color gris constante de su cielo en el invierno te hace pensar en huir de ella y de ir a conocer los magníficos paisajes que están dispersos por todo el territorio peruano.
Perú es un país que no para de sorprenderte: sus paisajes, su gente, su historia, su gastronomía, sus colores, su diversidad única.
No hay comentarios:
Publicar un comentario